lunes, 6 de enero de 2020

Epifanía del Señor | Hagia phota | Santa Luz



Masonería Cristiana
Adoración de los Reyes Magos
Museo de Arte Moderno MOMA
New York - USA
Arte Digital

El verbo griego epiphaino tiene el significado activo de «mostrar"; intransitivamente se usa para decir «mostrarse'" De él se deriva el substantivo epiphaneia, es decir «aparición". 

(del griego epi-faneia: manifestación) a la primera manifestación al mundo pagano del Hijo de Dios hecho hombre, que tuvo lugar con la adoración de los magos referida por S. Mateo 2,1-12.

ENCICLOPEDIA CATÓLICA MERCABÁ

La luz que brilló en Navidad durante la noche, iluminando la cueva de Belén, donde permanecen en silenciosa adoración María, José y los pastores, hoy resplandece y se manifiesta a todos. La Epifanía es misterio de luz, simbólicamente indicada por la estrella que guió a los Magos en su viaje. Pero el verdadero manantial luminoso, el «sol que nace de lo alto» (Lc 1, 78), es Cristo.

 «La luz vino al mundo, y los hombres prefirieron las tinieblas a la luz, porque sus obras eras malas» (Jn 3, 19).

Pero ¿qué es esta luz? ¿Es sólo una metáfora sugestiva, o a la imagen corresponde una realidad? El apóstol san Juan escribe en su primera carta: «Dios es luz, en él no hay tiniebla alguna» (1 Jn 1, 5); y, más adelante, añade: «Dios es amor». Estas dos afirmaciones, juntas, nos ayudan a comprender mejor: la luz que apareció en Navidad y hoy se manifiesta a las naciones es el amor de Dios, revelado en la Persona del Verbo encarnado. Atraídos por esta luz, llegan los Magos de Oriente.

Por tanto, en el misterio de la Epifanía, junto a un movimiento de irradiación hacia el exterior, se manifiesta un movimiento de atracción hacia el centro, con el que llega a plenitud el movimiento ya inscrito en la antigua alianza. El manantial de este dinamismo es Dios, uno en la sustancia y trino en las Personas.

"Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios" (Mt 5,8), nuestra posición, a mi juicio, se afirmará mucho más con esto, pues ¿qué otra cosa es ver a Dios con el corazón, sino entenderle y conocerle con la mente, según lo que antes hemos expuesto? En efecto, muchas veces los nombres de los miembros sensibles se refieren al alma, de modo que se dice que ve con los ojos del corazón esto es, que comprende algo intelectual con la facultad de la inteligencia. Así se dice también que oye con los oídos cuando advierte el sentido de la inteligencia más profunda. Así decimos que el alma se sirve de dientes cuando come, y que come el pan de vida que descendió del cielo.

El símbolo (El que une y da sentido) es lo que nos dice que hay una realidad invisible tras de él. 

Orígenes de Alejandría. 
Los Principios

Los judíos [pastores y gente sencilla] fueron conducidos a él por el anuncio del ángel; los magos [gentiles], por la indicación de una estrella. Estrella esta que confunde los vanos cálculos y las adivinanzas de los astrólogos, puesto que mostró a los adoradores de los astros que quien debía ser adorado era el creador del cielo y de la tierra. En efecto, quien al morir oscureció el sol antiguo, él mismo al nacer manifestó la nueva estrella. Aquella luz dio comienzo a la fe de los gentiles, aquellas tinieblas fueron una acusación contra la perfidia de los judíos. ¿Qué estrella era aquella que jamás había aparecido antes entre los astros ni permaneció después para que pudiéramos verla? ¿Qué otra cosa era sino la extraordinaria lengua del cielo aparecida para narrar la gloría de Dios y proclamar con su inusitado fulgor el inusitado parto de una virgen, a la que había de suceder, una vez desaparecida ella, el Evangelio por todo el orbe de la tierra? Finalmente, ¿qué dijeron los magos al llegar? ¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido? ¿Qué significa esto? ¿Acaso no habían nacido antes numerosos reyes de los judíos? ¿Por qué tanto empeño en conocer y adorar al rey de un pueblo extraño? Hemos visto, dijeron, su estrella en el oriente, y hemos venido a adorarlo. ¿Acaso le buscarían con tanta devoción, le desearían con afecto tan piadoso, si no hubiesen reconocido en el rey de los judíos al que es también rey de los siglos?

 San Agustín, fragmento sermón 201,1

San Agustín se plantea una serie de preguntas interesantes sobre la narración de la Epifanía. ¿Qué estrella había llevado a los Magos? ¿Qué dijeron los Magos al llegar?

Tal como indica San Agustín, los pastores eran judíos sencillos, mientras que los Magos eran gentiles instruidos. Dios se manifestó a ellos por medio de dos signos muy interesantes: un Ángel fue quien llevó la buena noticia a los pastores, mientras, una estrella fue quien dio la misma noticia a los Magos. Los Magos llegaron sabiendo qué buscaban: al Rey de Israel, el pueblo elegido. Es evidente, como indica San Agustín, que eran conscientes que el Rey de Israel era también Rey del mundo y Rey suyo. La estrella les informó tanto del dónde, como del cuándo y el Quién.

Dios nos habla de forma personal a cada uno de nosotros. Algunos reciben la noticia de un Ángel. A otros, es la ciencia la que le indica el camino. Pero en ambos casos hay un elemento común: la humildad y la limpieza de corazón.

Los corazones cerrados y las mentes llenas de soberbia, no son capaces de oír la “extraordinaria lengua del cielo aparecida para narrar la gloría de Dios”. La misma estrella que guía a los Magos, “confunde los vanos cálculos y las adivinanzas de los astrólogos” que se creen sabios y entendidos. Esto sabios de corazón cerrado y mentes llenas de soberbia, son incapaces de entender que la Palabra que nace en nuestros corazones y acampa en las mentes.

Ojalá podamos decir nosotros, “Hemos visto su estrella en el oriente, y hemos venido a adorarlo”, ya que significará que estamos dispuestos a adorar y aceptar al Señor.

El texto de San Agustín no dice nada de la vuelta de lo Magos. Avisados en sueños, deciden volver por otro camino, a fin de evitar encontrarse con quienes desean la muerte del Salvador. Todavía no era el tiempo de dar testimonio ante los gentiles que no son capaces de oír el mensaje. Habrá que esperar al Bautismo de Cristo para que Juan el Bautista proclame al mundo abiertamente: 

«He ahí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es por quien yo dije: Detrás de mí viene un hombre, que se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo. Y yo no le conocía, pero he venido a bautizar en agua para que él sea manifestado a Israel.» 

Juan 1,29-31

A partir de ese momento, la Palabra se manifestará de manera completa a todos los pueblos.



Masonería Cristiana
Basílica de San Apolinar el Nuevo en Ravenna, Italia,
un impresionante mosaico del siglo VI
representa a los Reyes Magos y sus presentes.

miércoles, 1 de enero de 2020

Feliz Año Nuevo 2020 a todos nuestros lectores.



“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí, todas son hechas nuevas.” -
2 Corintios 5:17

miércoles, 25 de diciembre de 2019

El Nacimiento del Hijo de Dios | Homilía | San Juan Crisóstomo



Masonería Cristiana
Icono Ortodoxo de la Natividad


«Sucedió que por aquellos días salió un edicto de César Augusto ordenando que se empadronase todo el mundo. Este primer empadronamiento tuvo lugar siendo Cirino gobernador de Siria. Iban todos a empadronarse, cada uno a su ciudad. 
Subió también José desde Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por ser él de la casa y familia de David, para empadronarse con María, su esposa, que estaba encinta. Y sucedió que, mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento, y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el alojamiento» 
(Lc 2,1-7).

«Jesús nació en la humildad de un establo, de una familia pobre (cf. Lc 2, 6-7); unos sencillos pastores son los primeros testigos del acontecimiento. En esta pobreza se manifiesta la gloria del cielo» (CIC, 525).



Homilía acerca de la Natividad de Jesús Cristo 
por San Juan Crisóstomo

Esta Homilía fue predicada el 25 de diciembre de 386 D.C.


Observo un nuevo y admirable misterio! Mis oídos resuenan en torno con las voces de los pastores, que no silban con suaves sonidos, sino que cantan un himno celestial! ¡Cantan los ángeles, tocan los arcángeles, ensalzan los Querubines, glorifican los Serafines; y todos hacen fiesta, cuando miran a Dios en la tierra y al hombre en el cielo! Porque a Aquel que vive en las alturas, por una providencia particular, lo ven ahora acá abajo, y al que estaba acá abajo lo ven allá arriba a causa de la benevolencia de Dios. Hoy Belén es reflejo de los cielos; pero en vez de estrellas tiene ángeles cantores, y ha encerrado en su seno de una manera no limitada en vez del sol al Sol de justicia.


Y en este punto, no te pongas a investigar cómo ha sucedido eso, porque en donde entra la voluntad de Dios ahí cede el orden natural. ¡El quiso, pudo, descendió, redimió! ¡todo obedece a la voluntad de Dios! ¡Hoy El que es, es engendrado; El que es, se hace aquello que no era! Porque siendo Dios se hace hombre, pero sin dejar la divinidad que tenía. No se hace hombre con pérdida de la divinidad, ni tampoco por añadiduras consecutivas se ha hecho de hombre, Dios; sino que existiendo como Verbo y permaneciendo sin cambio en su propia naturaleza a causa de su impasibilidad, se ha hecho carne.

Cuando nació los judíos negaban aquel parto inusitado y los fariseos interpretaban malamente los Libros sagrados y los escribas decían cosas que contradecían a las sagradas Escrituras y a la Ley. Herodes andaba en busca del recién nacido no para honrarlo sino para matarlo. Porque en este día todos miraban las cosas al contrario de lo que eran. Para hablar como el profeta: “¡No se ocultaron las cosas a los hijos de ellos de generación en generación!” Porque vinieron los Reyes y contemplaron al Rey celestial, y vieron que había venido a la tierra sin traer consigo ángeles, ni arcángeles, ni Tronos, ni Dominaciones ni Virtudes ni Potestades; sino que por un camino nuevo y no trillado había nacido de un vientre intacto.

Pero no dejó a los ángeles fuera de su mando, ni perdió su divinidad por el hecho de su encarnación; sino que los Reyes vinieron para adorar al celeste Rey de la gloria; y los soldados para venerar al Príncipe del ejército; y las mujeres vinieron para que quien había nacido de una Virgen les cambiara en alegría sus dolores; y las vírgenes para ver al Hijo de la Virgen, y admirarse de cómo puede ser que el Hacedor de la leche y que hace que las fuentes de los pechos broten espontáneamente sus ríos, reciba de la Virgen aquel alimento propio de infantes; y los infantes para ver al que se hizo infante para obtener perfecta alabanza de la boca de los infantes y que aún están en lactancia; y los niños, al Niño que, por la locura de Herodes, los hizo mártires; y los varones, al que se hizo hombre para curar las enfermedades de los siervos; y los Pastores al buen Pastor que da su vida por sus ovejas; y los sacerdotes al que ha sido hecho Sacerdote según el orden de Melquisedec; y los siervos al que tomó forma de siervo, para adornar nuestra esclavitud con los honores de la libertad; y los pescadores, al que de pescadores hizo cazadores de hombres; y los publícanos al que de entre los publícanos se escoge a un esclarecido Evangelista; las meretrices, al que presenta sus pies a las lágrimas de las meretrices: ¡y para decirlo brevemente, todos los pecadores se acercaron para contemplar al Cordero de Dios que quita los pecados del mundo, y los Magos para su guardia, los pastores para bendecirlo, los publícanos para predicar su Evangelio, las meretrices para ungirlo, la Samaritana por la sed que tenía de la fuente de aguas vivas y la Cananea para demostrarle su firmísima fe!.

Siendo pues así que todos se regocijan, también yo quiero regocijarme y danzar y hacer fiesta. Y danzo ciertamente no pulsando la cítara, ni agitando tirsos ni soplando las flautas, sino portando en mis manos en vez de los instrumentos músicos, los pañales de Cristo. Porque ellos forman mi esperanza y son mi vida y mi salud; ellos son mi flauta, ellos mi cítara. Y por esto, me llego portándolos, a fin de que habiendo obtenido, mediante ellos, la capacidad de hablar, pueda decir con los ángeles ¡Gloria a Dios en lo más alto de los cielos!, y con los pastores: ¡Y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad! Hoy Aquel que es engendrado por el Padre de una manera inefable, nace en favor mío de una manera inexplicable del seno de una Virgen. Allá arriba es engendrado por el Padre en su orden natural antes de todos los siglos en la forma que sabe Aquel que lo engendra; acá en cambio ha nacido de nuevo de una manera preternatural de una Virgen, del modo que sabe la gracia del Espíritu Santo. Aquella su generación celestial es verdadera, y esta otra terrena en modo alguno es falsa. Es verdaderamente Dios engendrado de Dios, y es verdaderamente hombre nacido de la Virgen. Allá arriba es Unigénito, El solo de Uno solo; acá en la tierra es también Unigénito, El solo de sola la Virgen. Porque así como el suponer madre en aquella eterna generación es impío, del mismo modo suponer padre en esta otra terrena es blasfemo.

Engendra el Padre sin flujo de naturaleza, la Virgen da a luz sin corrupción. Porque ni el Padre sufre ese flujo, puesto que engendra como es conveniente que engendre Dios, ni la Virgen, al dar a luz sufrió corrupción, porque lo hizo de una manera espiritual. Por lo cual ni se puede explicar aquella su celestial generación, ni tampoco su venida en estos últimos tiempos permite que se la examine con curiosidad. Yo sé que hoy una Virgen ha dado a luz, yo creo que Dios es engendrado sin tiempo; pero he aprendido a venerar en silencio el modo de esa generación, ni se me ha enseñado que ella haya de ser examinada con curiosidad con el discurso. Porque en Dios no debemos entender al modo de la naturaleza, sino tener fe en el poder de Aquel que produce la operación. Porque, cuando una mujer unida en matrimonio da a luz, ley es eso de la naturaleza; pero que una virgen que no conoce varón quede virgen después del parto, es cosa que excede a la ley natural. Así pues, examínese lo que conforme a la ley natural sucede, pero venérese en silencio lo que está por encima de la naturaleza; y esto, no como cosa que ha de evitarse, sino como cosa inenarrable y digna de que en silencio se la venere.

Pero … ¡dadme licencia de terminar mi discurso en el exordio mismo! Porque como temo entrar en la investigación de estas cosas sublimes, no sé de qué manera o en qué dirección he de llevar el timón de mi nave. ¿Qué diré o qué hablaré? ¡Veo a una madre que ha dado a luz; veo al Hijo nacido de ese parto; pero no veo el cómo de esa generación! Porque, cuando Dios lo quiere, queda vencida la naturaleza, quedan vencidos los límites del orden natural. Puesto que no ha sucedido esto conforme a las leyes de la naturaleza, sino que se ha verificado un milagro por encima de la naturaleza: ¡quedó inactiva la naturaleza y en cambio entró en acción la voluntad de Dios! ¡Oh gracia inefable! ¡El Unigénito que existe antes de todos los siglos, que no puede ser tocado, que es simple e incorpóreo, ha entrado en un cuerpo como el mío, sujeto a la corrupción y a los sentidos!.

Y esto ¿por qué motivo? Para que siendo visto enseñe; y enseñando, nos lleve como de la mano a las cosas que no caen bajo el dominio de los ojos. Puesto que los hombres estiman que los ojos son más fieles que los oídos y por esto dudan de lo que no han visto, se dignó Dios proporcionarnos su aspecto, mediante la vista de nuestros ojos, para que con esto quitáramos toda duda. ¡Y nace de una Virgen ignorante de esas cosas! Porque ni cooperó Ella a llevar adelante la obra ni puso de su parte nada para lo que se hacía; sino que fue, de todo en todo, un simple instrumento del arcano poder. Lo único que Ella sabía era lo que había preguntado al Arcángel Gabriel y de éste había conocido: ¿Cómo puede ser esto, pues no conozco varón? Y aquél le dijo: ¿quieres saber esto? ¡El Espíritu Santo vendrá sobre ti y la virtud del Altísimo te hará sombra!.

Preguntarás cómo es eso de que ya estaba con Ella y luego nace de Ella. Así como el artífice, habiendo encontrado una materia aptísima fabrica de ella un vaso bellísimo, así Dios, habiendo encontrado el santo cuerpo y el alma santa de la Virgen, se construyó de ahí un templo animado y formó de la Virgen un hombre en el modo que Él quiso, y vestido con ese hombre se presentó hoy, sin avergonzarse de la deformidad de la naturaleza. Porque no fue para Él cosa de vergüenza, cargar Él mismo su obra, aparte de que la obra misma queda en gran manera glorificada por el hecho de ser vestimenta de su artífice. Porque, así como en la primera creación no podía suceder que el hombre quedara constituido antes de que el lodo viniera a las manos del Creador, del mismo modo no pudo ser que aquel vaso corruptible se transformara si no se hacía vestido del artífice.

Pero ¿qué diré o qué hablaré? Porque el milagro me suspende de admiración. ¡El anciano de días se ha hecho infante! ¡el que se asienta en un elevado solio y excelso, es colocado en un pesebre! ¡el que es impalpable y simple y no tiene composición y es incorpóreo, es tratado por manos humanas! ¡el que rompe las ataduras de los pecados, es por voluntad suya atado con pañales! ¡Porque ha determinado cambiar la ignominia en honor, y revestir de gloria la infamia y lo que era reinado de la afrenta mostrarlo ahora como reinado de la virtud!.

Para esto toma mi cuerpo, para que yo me haga capaz de su Verbo; habiendo tomado mi carne me ha entregado su Espíritu con el objeto de que, habiéndomelo Él dado y habiéndolo yo tomado, me adquiera un tesoro de vida eterna. Toma mi carne para santificarme y me da su Espíritu para salvarme. Pero ¿qué diré o qué hablaré?: ¡He aquí que concebirá una virgen! Y ahora eso ya no se dice como de futuro, sino que se ve como cosa sucedida. Y por cierto, se ha verificado entre los judíos, entre los cuales eso se decía; pero es creído por nosotros entre quienes ni siquiera se nombraba. ¡He aquí que concebirá una Virgen! La sinagoga posee la letra, pero la Iglesia posee la realidad. Aquélla encontró los escritos, ésta la preciosa margarita. Aquélla tiñó la lana, ésta se vistió la vestidura de púrpura. Porque Judea  dio a luz, pero fue el orbe de la tierra el que lo recibió. La sinagoga lo alimentó y lo educó, pero la Iglesia lo retuvo y se aprovechó de El. En aquélla estuvo el sarmiento de la vid, pero en mí está el racimo de la verdad. Aquélla hizo la vendimia del racimo, pero fueron los gentiles los que bebieron la mística bebida. Aquélla sembró en Judea el grano de trigo, pero los gentiles con la hoz de la fe cosecharon la mies.

Cogieron los gentiles piadosamente la rosa, y quedó allá con los judíos la espina de la incredulidad. Voló el polluelo del ave, y ellos permanecen neciamente sentados en el nido. Los judíos interpretan las hojas de la Escritura, pero los gentiles cosechan el fruto del Espíritu. ¡He aquí que una Virgen concebirá en su vientre! ¡Dime, oh judío! ¡dime! ¿a quién dio a luz? ¡Atrévete conmigo como te atreviste con Herodes! ¡Pero no te atreves, y yo conozco el motivo! ¡Es por causa de las asechanzas que le tiendes! Porque con Herodes te atreviste, para que él lo matara, conmigo no te atreves para que yo no lo adore. Pero, en fin, ¿a quién dio a luz? ¿a quién? ¡Al Señor de la naturaleza! Porque, aunque tú calles, da gritos la naturaleza; puesto que dio Ella a luz en la forma en que quiso ser dado a luz el que fue dado a luz. ¡Ese modo no lo permitía la naturaleza! Pero El, como Señor de la naturaleza, introdujo un modo de nacer que demostrara que al hacerse hombre nacía con un parto no de hombre sino que nacía como Dios.

Nació, pues, el día de hoy de una Virgen que venció a la naturaleza y superó las nupcias. Porque convenía al Dispensador de la santidad venir a luz mediante un parto lleno de pureza y de santidad. Porque es Él quien en otro tiempo, de una tierra virgen formó a Adán; y de Adán, sin intervención de mujer, formó a la mujer. Y así como Adán sin mujer produjo a la mujer, así hoy dio a luz a un hombre una Virgen sin concurso de hombre. Porque un hombre es, dice la Escritura; y ¿quién lo conocerá? El linaje de las mujeres tenía una deuda con los hombres, ya que Adán había producido a la mujer sin el concurso de mujer; por eso hoy una Virgen dio a luz sin concurso de varón, y pagó, por Eva, la deuda al varón. Para que Adán no entrara en soberbia por haber producido a la mujer sin concurso de mujer, la mujer sin concurso de varón dio a luz a un varón para manifestar, por la comunidad del milagro, la igualdad de naturaleza con el varón.

Del mismo modo que Dios tomó del costado de Adán una costilla y no disminuyó con eso en nada a Adán, del mismo modo fabricó de la Virgen un templo animado, pero en nada lesionó su virginidad. Adán permaneció incólume y salvo aun después de la privación de la costilla, y la Virgen permaneció intacta aun después de que de Ella nació el Niño. Y no se fabricó su templo de otra materia, ni se revistió de otro cuerpo ya formado, para no parecer que hacía injuria a la masa de Adán. El hombre, engañado, se había hecho instrumento del demonio; por esto, al mismo que había sido engañado, lo toma como templo animado, a fin de apartarlo, mediante esta unión con su Creador, de la familiar amistad con el demonio.

Pero, cuando se hace hombre no es dado a luz como hombre, sino que nace como Dios. Porque si hubiera nacido de un matrimonio ordinario, como yo, el vulgo lo hubiera estimado como engaño. Ahora, en cambio, para esto nace de una Virgen y para esto mantiene al nacer intacto el vientre y guarda sin mancha aquella virginidad, para que ese modo desusado de dar a Iuz, sea para mí un grande argumento de fe. De manera que, ya sea judío o gentil quien me interrogue si acaso Cristo, siendo según su naturaleza Dios se ha hecho hombre fuera del orden natural, le diré que así es; y le pondré como testigo el inviolado sello de la virginidad. Puesto que quien así vence al orden natural, es Dios; quien ha tenido un modo de nacer inmaculado, y se ha construido un templo del modo que ha querido, ese es el Autor del vientre y el inventor de la virginidad.

¡Dime, pues, oh judío! ¿Una Virgen dio a luz o no? Si dio a luz debes confesar que es un parto desusado. Y si no fue así, entonces ¿por qué engañaste a Herodes? Pues tú mismo, a él, que te preguntaba en dónde nacería Cristo, le dijiste que en Belén de Judá! ¿Conocía acaso yo ese sitio y ese pueblo? ¿tenía yo conocida la dignidad de ese que había nacido? ¿No fue Isaías quien hizo mención de Él como Dios?: Porque dará a luz a un hijo, dice, y su nombre lo llamarán Emmanuel ¿Acaso, oh malvados enemigos, no introdujisteis vosotros la verdad? ¿Acaso no nos enseñasteis vosotros mismos, escribas y fariseos, tan diligentes custodios de la Ley, todas las cosas acerca de Él? ¿Acaso nosotros penetramos a fondo la lengua hebrea? ¿No sois vosotros los que habéis interpretado las Escrituras? ¿Acaso no vosotros, después de dar a luz la Virgen y antes de que diera a luz (para que no parezca que ese sitio de la Sagrada Escritura se quiere interpretar en favor del Señor), preguntados por Herodes, le pusisteis como testigo al profeta Miqueas en confirmación de vuestras aserciones? Porque él dice: Y tú, Belén de Efrata, no eres la más pequeña entre las tribus de Judá, porque de ti saldrá el Jefe que regirá a mi pueblo de lsrael.

Rectamente dijo el profeta de ti; porque de entre vosotros salió y vino al orbe de toda la tierra. Porque el que ya existe, ese avanza; pero el que no existe, se fabrica o se crea. Mas Él ya existía y anteriormente existía y desde siempre existía. Sólo que existía desde siempre en cuanto Dios y así gobernaba al mundo; pero ahora avanzó para gobernar a su pueblo como Hombre y para salvar al universo como Dios. ¡Oh magníficos y utilísimos enemigos! ¡Oh modestos y mansos acusadores que sin darse cuenta indicaron que había nacido Dios en Belén! ¡ellos dieron a conocer al Señor que se ocultaba en un pesebre! ¡manifestaron contra su voluntad al que yacía en una cueva, y sin quererlo se convirtieron en bienhechores nuestros, al revelarlo espontáneamente cuando se empeñaban en ocultarlo!.

¿Observas a estos maestros imperitos? ¡Enseñan lo que ellos no saben! ¡consumidos de hambre andan alimentando! ¡sedientos, dan de beber! ¡oprimidos por la escasez, andan enriqueciendo! ¡Ea, pues! ¡venid! ¡celebremos fiestas! ¡venid! ¡celebremos esta solemnidad! ¡El modo de la festividad es desusado, precisamente porque es increíble el mensaje de la Natividad! ¡Hoy se ha roto el antiguo vínculo, y el diablo ha sido confundido y los demonios han huido y la muerte ha sido destruida y el paraíso ha sido reabierto, la maldición se ha borrado, y el “An ha sido quitado de en medio y el error despedido y la verdad ha vuelto y la palabra de la piedad se ha esparcido por todas partes y ha corrido por el orbe y la conversación de los Celes se ha trasplantado a la tierra: ¡los ángeles hablan con los hombres y los hombres traban coloquios con los ángeles! y esto ¿por qué? ¡Porque ha venido Dios a la tierra y el hombre ha subido a los cielos, y todas las cosas se han entremezclado! ¡Él bajó a la tierra siendo así que está todo en los cielos,-y estando todo en los cielos también está todo en la tierra! Siendo Dios se ha hecho hombre sin negar su divinidad. Siendo el Verbo impasible, se ha hecho carne, y se ha hecho carne para habitar entre nosotros. Porque en cuanto Dios ya existía y no se ha hecho. Se ha hecho hombre a fin de que a Aquel a quien los cielos no podían encerrar, hoy un pesebre lo recibiera. Y se le pone en un pesebre para que Aquel por quien todos los seres son alimentados, reciba de la Virgen el alimento propio de los niños. Por esto el Padre del siglo futuro, en forma de un infante que pende de los pechos virgíneos no rehusa los brazos de la Virgen, con el objeto de hacer más fácil el acceso a Él.

Hoy vinieron los Magos y dieron principio a desobedecer al tirano, y el cielo se cubre de gloria porque con su estrella indica al Señor; y asentado sobre la leve nube de su cuerpo, el Señor avanza hacia Egipto; y al parecer huye de las asechanzas de Herodes, pero en la realidad va a cumplir lo que había profetizado Isaías: Y será, dice, en aquel día Israel tercero con los asirios y egipcios, como bendición en medio de la tierra: bendición del Señor Sabaoth que dice-, ¡bendito mi pueblo de Egipto y el de Asiría y el de Israel! ¿Qué respondes, oh judío? ¡Tú que eras el primero has quedado el tercero! ¿Los egipcios y los asirios te han sido antepuestos, y el primogénito Israel ha venido a ser postrero? ¡Así es! ¡Con razón los asirios serán los primeros, puesto que ellos los primeros lo adoraron mediante los Magos! Y luego de los asirios, en pos los egipcios puesto que lo recibieron cuando huía de las asechanzas de Herodes. Y en último lugar se cuenta a Israel, porque hasta después que subió del Jordán lo reconocieron a través de los apóstoles.

Y entró en Egipto e hizo caer los ídolos, obra de los egipcios. Y esto no de cualquier manera, sino después de que había cerrado los vestíbulos de Egipto con la muerte de sus primogénitos. Y por eso hoy entra como primogénito para deshacer el lloro de la antigua tristeza. Y que Cristo sea llamado primogénito, hoy lo atestigua el Evangelista Lucas cuando dice: Y dio a luz a su hijo primogénito y lo envolvió en pañales y lo reclinó en el pesebre, porque no había sitio para ellos en el mesón.  Entró, pues, en Egipto para deshacer el lloro de la antigua tristeza, y en vez de plagas llevó gozos, y en vez de oscuridades y noche les dio luz de salud. Antiguamente se contaminó el agua del río con la muerte de los niños en edad prematura; y entró ahora en Egipto aquel que había vuelto roja el agua, y dio a las corrientes del río la virtud de engendrar la salud y limpió con la virtud del Espíritu Santo las impurezas y horruras de ellas.

Sufrieron aflicción entonces los egipcios arrebatados de furor y negaron a Dios. Ahora entró El en Egipto y llenó con el conocimiento de Dios las almas religiosas, e hizo que el río alimentara mártires más fecundos que las espigas.

Pero, a causa de las estrecheces del tiempo, determino poner fin aquí a mi discurso, y reservaros para el día siguiente lo que de la materia nos queda. Voy, pues, a terminar en cuanto os explique de qué manera el Verbo, siendo impasible, se hizo carne quedando sin cambio alguno en su naturaleza. ¿Qué diré o qué hablaré? ¡Veo al artesano y el pesebre y al Infante y los pañales y la cuna y el parto de la Virgen, privada de las cosas en esos casos necesarias; y todo reducido a la escasez y lleno de pobreza! ¿Cómo siendo Él rico se ha hecho pobre por nosotros? ¿Cómo es que no tuvo lecho ni colchas, sino que fue arrojado en un desnudo pesebre? ¡Oh pobreza, fuente de las riquezas! ¡Oh infinitas riquezas que llevan las apariencias de pobreza! ¡Yace en el pesebre y sacude al orbe de la tierra! ¡Está envuelto entre pañales propios de la cuna, y rompe las ataduras del pecado! ¡Aún no pronuncia voces articuladas, y enseña a los Magos, y los mueve a conversión!.

¿Qué diré o qué hablaré? ¡He aquí que como infante es envuelto en pañales y yace en el pesebre! ¡Presente está María, Virgen y Madre! ¡Presente está José, quien recibe el nombre de Padre! ¡A éste le llaman Esposo; a Ella, Esposa! ¡Legítimos son los nombres, pero destituidos de cópula! ¡Entiéndelos cuanto al sonido de las palabras, pero no cuanto a los hechos! ¡Aquél únicamente celebró el matrimonio, pero fue el Espíritu Santo el que hizo sombra en Ella! ¡Por esto José, envuelto en dudas, no sabía qué pensar del infante! ¡No se atrevía a decirlo originado de adulterio; no podía decir alguna palabra indecorosa de la Virgen; se negaba a llamarlo su hijo, porque sabía muy bien que le era desconocido el modo y de dónde aquel infante había sido engendrado! Y por esto, a él, que dudaba, le vino del cielo, por boca de ángeles, un oráculo: “¡No temas, José! ¡porque lo que de Ella ha sido engendrado, del Espíritu Santo es!” Porque el Espíritu Santo la cubrió con su sombra.

Mas ¿por qué nace de una Virgen, y por qué le conserva intacta su virginidad? Porque en otro tiempo el demonio engañó a Eva aún virgen, por eso ahora, a María, que era Virgen, trajo Gabriel la feliz noticia. Eva engañada dio a luz una palabra por la que entró la muerte en el mundo; y María, aceptando aquella feliz noticia, engendró al Verbo en carne que nos proporciona la vida. La palabra de Eva indicó el árbol por el cual echó a Adán del paraíso; en cambio el Verbo que procedió de María, señaló la cruz por la que introdujo al paraíso al ladrón en vez de Adán.

Y porque ni los judíos ni los gentiles ni los herejes habían de creer que Dios engendraba sin pasiones ni flujo de la naturaleza, por eso hoy, naciendo Él de un cuerpo pasible, conservó impasible ese cuerpo que era pasible, para manifestar que así como al nacer de la Virgen no destruyó la virginidad, así sin que su sagrada substancia se cambie ni se derive, engendra como Dios que es y del modo que a Él le conviene, a Dios. Porque, después que los hombres, tras de haber abandonado a Dios, esculpieron para su uso estatuas dotadas de figura humana, a las cuales, con injuria del Criador daban culto, el Verbo de Dios, siendo Dios, apareció hoy en forma de hombre, para acabar con esa mentira y pasar a sí mismo todo ese culto de una manera suave y oculta.

A este, pues, que de tal manera hizo posibles las cosas imposibles, a este Cristo y Señor, démosle la gloria, juntamente con el Padre y el Espíritu santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.


Masonería Cristiana
Mosaico de San Juan Crisóstomo
en Santa Sofía (Constantinopla)





martes, 17 de diciembre de 2019

La Navidad según San Agustín | Extractos de sus sermones | Poema El Niño de Belén - Por el Q .·. H .·. AEGM | Mensaje de Navidad



Masonería Cristiana


«Mirad hecho hombre al Creador del hombre para que mamase leche el que gobierna el mundo sideral, para que tuviese hambre el pan, para que tuviera sed la fuente, y durmiese la luz, y el camino se fatigase en el viaje, y la Verdad fuese acusada por falsos testigos, y el juez de vivos y muertos fuera juzgado por juez mortal, y la justicia, condenada por los injustos. y la disciplina fuera azotada con látigos, y el racimo de uvas fuera coronado de espinas, y el cimiento, colgado en el madero; la virtud se enflaqueciera, la salud fuera herida, y muriese la misma vida» 

Sermón 191,1: PL 38,1010


«Jesús yace en el pesebre, pero lleva las riendas del gobierno del mundo; toma el pecho, y alimenta a los ángeles; está envuelto en pañales, y nos viste a nosotros de inmortalidad; está mamando, y lo adoran; no halló lugar en la posada, y Él fabrica templos suyos en los corazones de los creyentes. Para que se hiciera fuerte la debilidad, se hizo débil la fortaleza… Así encendemos nuestra caridad para que lleguemos a su eternidad». 

Sermón 190,4: PL 38,1009



«Es la misma humildad la que da en rostro a los paganos. Por eso nos insultan y dicen: ¿Qué Dios es ése que adoráis vosotros, un Dios que ha nacido? ¿Qué Dios adoráis vosotros, un Dios que ha sido crucificado? La humildad de Cristo desagrada a los soberbios; pero si a ti, cristiano, te agrada, imítala; si le imitas, no trabajarás, porque Él dijo: Venid a mí todos los que estáis cargados». 

Enarrat. in ps. 93,15: PL 37,1204

La doctrina de la humildad es la gran lección del misterio de Belén: «Considera, hombre, lo que Dios se hizo por ti; reconoce la doctrina de tan grande humildad aun en un niño que no habla».

Sermón 188, 3: PL 38,1004

«Salten de júbilo los hombres, salten de júbilo las mujeres; Cristo nació varón y nació de mujer, y ambos sexos son honrados en Él. Retozad de placer, niños santos, que elegisteis principalmente a Cristo para imitarle en el camino de la pureza; brincad de alegría, vírgenes santas; la Virgen ha dado a luz para vosotras para desposaros con Él sin corrupción. Dad muestras de júbilo, justos, porque es el natalicio del Justificador. Haced fiestas vosotros los débiles y enfermos, porque es el nacimiento del Salvador. Alegraos, cautivos; ha nacido vuestro redentor. Alborozaos, siervos, porque ha nacido el Señor. Alegraos, libres, porque es el nacimiento del Libertador. Alégrense los cristianos, porque ha nacido Cristo» 

Sermón 184,2: PL 38,996

Aunque el nombre de Epifanía se reserva hoy para la festividad de los Magos, en un principio comprendía las dos fiestas del nacimiento y de la adoración de los Magos, porque los «dos días pertenecen a la manifestación de Cristo» (Sermón 204,1: PL 38,1037). Primero se manifestó visiblemente en su carne a los judíos, y luego a los gentiles, representados por los Magos del Oriente. Desde entonces, el recién nacido comenzó a ser piedra angular de la profecía donde se juntaban las dos paredes, los judíos y los gentiles.

 «¿Quién es este Rey tan pequeño y tan grande, que no ha abierto aún la boca en la tierra, y está ya proclamando edictos en el cielo?» (Sermo 199,2: PL 38,1027). El misterio del Niño Dios se enriquecía de nuevas luces: «Yacía en el pesebre, y atraía a los Magos del Oriente; se ocultaba en un establo, y era dado a conocer en el cielo, paraque por medio de él fuera manifestado en el establo, y así este día se llamase Epifanía, que quiere decir manifestación; con lo que recomienda su grandeza y su humildad, para que quien era indicado con claras señales en el cielo abierto, fuese buscado y hallado en la angostura del establo, y el impotente de miembros infantiles, envuelto en pañales infantiles, fuera adorado por los Magos, temido por los malos» 

Sermón 220,1: PL 38,1029



Poema El Niño de Belén


"He aquí una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Emmanuel, que interpretado es: Dios con nosotros."

Mateo 1:23


Quiso el Celestial Padre
que una Virgen Madre
fuera el regazo de su hijo amado,
el niño por todos esperado.

Sería el bien más preciado
para redimir todo pecado,
dispuso el padre su  divina voluntad
para que el niño naciera
y su amor resplandeciera
en toda la humanidad.


Vino este niño al mundo
con el pan de vida eterna
para iluminar toda oscuridad,
para rebozar con humildad
a los que en  él  creyeran.


Este niño amado
sería la luz del mundo,
la puerta de los hombres
y la verdad en sus corazones.


El divino padre dotó al niño
de dos trajes de luz
que a todos vislumbró,
uno de  divina naturaleza
y otro de  humana belleza.


Dispuso también el Divino Padre
cuando el niño naciera,
en el cálido portal aquel
fuera llamado por todos: 
Emmanuel,
"Dios está con nosotros"

Autor: Q .·. H .·. AEGM 

Mensaje de Navidad

13 Y de repente apareció con el ángel una multitud de los ejércitos celestiales, alabando a Dios y diciendo: 14 Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz entre los hombres de buena voluntad. 15 Y aconteció que cuando los ángeles se fueron al cielo, los pastores se decían unos a otros: Vayamos, pues, hasta Belén y veamos esto que ha sucedido, que el Señor nos ha dado a saber.…

Lucas 2:13-14-15

Desde el Triángulo Masónico Rectificado "Jerusalén Celeste N°13", elevamos plegarias al Creador y expresamos nuestros mas sinceros deseos de Paz y Amor, para que el mensaje de Nuestro Niño Dios sea el vinculo de unión entre todo el genero humano.

Os deseamos una Feliz Navidad a todos los QQ .·. HH .·.  de este y otros Or .·.  , a nuestros lectores, así como a vuestras respetables familias y amigos.


Feliz Navidad os desean
los 
QQ .·. HH .·.  De

Masonería Cristiana
Sello del TMRJC13





domingo, 15 de diciembre de 2019

Navidad: Silencio Elocuente | Gran Priorato De Hispania | G .·. P .·. D .·. H .·.




Masonería Cristiana
Fuente
Gran Capellanía
de la Orden


«Considera, hombre, lo que Dios se hizo por ti; reconoce la doctrina de tan grande humildad aun en un niño que no habla»

(San Agustín, Sermón 188, 3: PL 38,1004).


Queridos Hermanos:


La Navidad es el misterio del gran silencio de Dios. El Padre pronuncia una sola Palabra, su Verbo. “La Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros” (Jn 1, 1-18). Un Verbo que se hace silencio en la humildad del pesebre; en un Niño que gime pero que no habla, y sin embargo allí se encuentra la “Sophia” elocuente del Eterno. Sin palabras “Todo” se nos dice.

 Cuando un silencio apacible envolvía todas las cosas … tu Palabra omnipotente se lanzó desde el cielo” (Sab 18,14-15). Es necesario callar para escuchar, como al inicio de un concierto. Al inicio de nuestro camino iniciático se nos recomendaba el silencio como virtud, porque el discípulo tiene que escuchar al maestro. ¡El mundo de hoy es tan ruidoso! Los hombres tienen embotados sus sentidos por tantas voces discordantes que no pueden oír y distinguir la voz de Aquel que los llama desde el silencio. En el silencio del corazón, en esa cámara secreta dónde habita el “Maestro Interior”, es dónde se encuentra la “Palabra Perdida”.


Retírate a tu habitación, cierra la puerta y ora a tu Padre que está en lo secreto” (Mt 6,6). La habitación es el alma, pero también el templo, dicen los Santos Padres. ¿Qué secreto puede ser mantenido sin silencio? Es en el secreto de la conciencia dónde se puede oír la voz de Dios, es en la noche silenciosa dónde Dios habla a Samuel. Hace falta silencio para que Dios pueda hablar y nosotros escucharle. San Ignacio de Antioquía dice que al Señor se le conoce en su silencio.


El Verbo se hace carne y lo contemplamos niño: “infans», en latín, lo que significa literalmente “que no habla». La Palabra no sabe hablar. El silencio de Dios invita a la contemplación, a la admiración, a la adoración. El Verbo se ha abreviado, dicen los Padres de la Iglesia: el Hijo de Dios se ha hecho pequeño para que la Palabra esté a nuestro alcance, signo silencioso y tierno que pide amor. “Cuando un sereno silencio lo envolvía todo y la noche estaba a la mitad de su curso», reza el libro de la Sabiduría, bajó a la tierra “desde el Cielo tu omnipotente Palabra» (Sb 18, 14-15).


Queridos Hermanos, el silencio custodia siempre el misterio, también nuestro misterio del encuentro con el Señor. El silencio es precisamente la nube que cubre el misterio de su santa presencia en nosotros. Hagamos silencio, enmudezcamos ante tan gran misterio, para que esta Navidad la Palabra hecha carne resuene con fuerza inusitada en nuestros corazones.


Desde esta Gran Capellanía os queremos desear a todos vosotros y a vuestras familias, una Feliz Navidad y un Nuevo Año 2020 lleno de paz y de bendición.



Masonería Cristiana
Fuente
GPDH

domingo, 8 de diciembre de 2019

Decreto DN 2019/1 | Creación del Triángulo Masónico Rectificado Jerusalén Celeste N°13

Masonería Cristiana
Creación del Triángulo Masónico Rectificado Jerusalén Celeste N°13
Valles de Caracas  -  Or .·. de Venezuela
Adscrita a la R .·. L .·. Cruz del Sur N°7
 Valles de Buenos Aires - Argentina

Decreto de Creación del Triángulo Masónico Rectificado "Jerusalén Celeste N°13"

Epifanía del Señor | Hagia phota | Santa Luz

Adoración de los Reyes Magos Museo de Arte Moderno MOMA New York - USA Arte Digital El verbo griego epiphaino tiene el s...